Hacer conservas caseras

Antiguamente nuestros abuelos y abuelas hacían conservas totalmente caseras, una práctica muy habitual que con el tiempo se está perdiendo.

Las técnicas de conserva tradicionales te permiten disfrutar de los alimentos hechos por ti, 100% caseros, sin necesidad de añadir conservantes y sin perder calidad o valor nutricional.

No es algo que haga muy habitualmente (ya sabemos que hoy en día es más cómodo ir al supermercado) pero de vez en cuando si tengo un ratito me gusta hacer conservas sobre todo de tomate frito casero, que está buenísimo, y viene muy bien para hacer algún regalito 🙂

Por aquí te dejo las dos técnicas más sencillas y tradicionales de conservación que son el vacío y la pasteurización o baño maría:

En primer lugar, para cualquiera de los dos métodos es aconsejable utilizar tarros de cristal con tapa de rosca metálica, y antes de introducir cualquier alimento deben ser esterilizados poniéndolos abiertos con las tapas sueltas en una olla grande, bien cubiertos de agua durante unos 10 minutos desde que empieza a hervir. Para que no choquen entré sí y con la base de la olla se puede introducir algún trapo en el interior de esta. Una vez pasado el tiempo se dejan atemperar, se sacan de la olla, evitando tocar el interior y se dejan secar por sí mismos para así evitar contaminarlos.

Método del vacío

Para ello introduciremos dentro del tarro el alimento a conservar en caliente, cerraremos bien la tapa con cuidado de no quemarnos y lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente boca abajo.

De esta manera lo podremos conservar dentro de la nevera durante aproximadamente 3 meses.

Pasteurización o baño maría

Este proceso es algo más lento pero nos permitirá conservar el alimento durante más tiempo y sin refrigeración.

En este caso introduciremos el alimento en los tarros (no necesariamente en caliente) los cerraremos bien y los pondremos en una olla grande a hervir fuerte durante unos 40 min.

Cuando templen los sacaremos de la olla y los pondremos boca abajo hasta que se enfríen.

En ambos casos deberemos comprobar que las tapas estén un poco hundidas hacia adentro, de esta manera sabremos si han hecho vacío o no. Si no se han hundido te recomiendo que los consumas pronto, y si ha pasado mucho tiempo no lo hagas ya que puede ser perjudicial para tu salud.

¿Sueles hacer conservas? ¿Conoces alguna técnica más? 🙂

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